Rosalía

Rosalía

Cuando vivía en Bilbao fui a ver un espectáculo de baile flamenco en uno de los teatros de la ciudad, actuaba Farruquito. Fui porque varias compañeras de clase, todas ellas de Latinoamérica, querían ir a ver un espectáculo de flamenco antes de acabar el curso y volver a casa. Aquello se presentó como una oportunidad perfecta. La paradoja es que yo fui por acompañar, y porque me suele gustar todo lo que que tiene que ver con creatividad, pero sobretodo pagué aquella entrada por acompañar. Para sorpresa de todo aquel o aquella que siempre oiga la palabra Farruquito  y lo enlace a su vida privada, debe saber que el espectáculo nos gustó mucho.

Viajando alguna que otra vez me han preguntado por el Flamenco. Eso debería llevar consigo alguna muestra de canciones, cantantes, o algún vídeo de baile por mi parte; algo con lo que poder identificar y permitir adentrarse a descubrir qué es a la otra persona. Y yo, que no sé apenas nada, siempre me limitaba a poner Entre dos aguas de Paco de Lucía. No digo que por ser española tenga que ser una experta en Flamenco, mucho menos yo que tengo un oído oficialmente pésimo para ser experta en ningún tipo de música en general, pero en esos momentos sentía anhelos de conocimiento. Deseos de saber identificar y poder explicar conceptos que resuenan en mi cabeza como Bulería, Fandango, Soleá o un largo etcétera de términos y variantes, que en realidad desconozco por completo y que no sabría identificar y tampoco por tanto tampoco apreciar.

De Rosalía dicen que es el nuevo Flamenco Hipster. Quizás su voz, tan propia, tan de antaño y tan de ahora al mismo tiempo, sea un buen acercamiento para adentrarse un poco en el flamenco y apreciarlo un poco más.

 

ARTISTA

img_gtorresi_20170208-164234_imagenes_lv_otras_fuentes_rosalia1-kf9f-656x543lavanguardia-webDurante un tiempo se dice que fue un misterio: se hablaba de una chiquilla de Barcelona, sin padrinos ni antecedentes familiares en la cosa del cante, que se subía a los tablaos y cantaba flamenco como los ángeles.

Los ángeles,  es el título del debut discográfico en el que trabaja esta artista de 23 años de nombre Rosalía junto a Raül Fernández “Refree” a la guitarra, y uno de los productores más importantes del panorama que ha trabajado con Silvia Pérez Cruz, Las Migas, Rocío Márquez o Christina Rosenvinge.

Con la muerte como temática central del álbum ambos artistas, partiendo del flamenco, han trazado nuevos caminos fusionando la novedad y la experimentación para volver a lo antiguo, a lo primario del flamenco según catalogan los expertos en la música. Dicen quien la han entrevistado que nada más escucharla hablar uno se da cuenta de lo peculiar que resulta su voz, de lo singular de su acento y de su impetuosa forma de expresarse entre gestos.

Rosalía se dio a conocer más popularmente por sus colaboraciones con La Fura dels Baus o el pasado verano junto al rapero C. Tangana, pero más allá de sus diversos estilos musicales muchos han destacado su faceta de cantaora bajo su origen catalán. Hecho que a ella, según muestra en entrevistas, le resulta tan gracioso como turbador que, a día de hoy, se siga mirando el arte como una cuestión territorial, más que personal. «El flamenco, al final, no es una cuestión racial, sino una música que tiene una carga emocional tan grande que conecta con gente de cualquier parte del mundo».

Texto extraída de El Diario.es / Diseño inspirado en el blog músical Mi canción de hoy

ORIGEN CANCIÓN

En esta canción, Si tu supieras compañero canta fragmentos de Del mundo leguas y leguas (de La niña de los Peines), Toma este puñal dorao (de Rosario Monge la Mejorana), Que pases por mi pena (de Antonio Sellés) y La chiquita piconera (de Rafael de León). Todas ellas Alegrías que mantienen su esencia pero que se visto transformadas en algo diferente, tanto por la guitarra de Raül Refree como por la voz de Rosalía.

Fuente: RTVE

LETRA

Toma este puñal dorao , y ponte tu en las cuatro esquinas y dame tus puñaladas. Y no digas que me olvidas, que con el aire que tu llevas, que cuando vas a caminar hasta el faro de la cola que me lo vas a apagar. El mundo leguas y leguas, aunque mi cuerpo ha corrido. El mundo leguas y leguas,  como aquí me deja el alma, que aquí he venido por ella. Aunque mi cuerpo ha corrido, el mundo leguas y leguas. Toma este puñal dorado y ponte tú en las cuatro esquinas y dame tus puñaladas. Y no digas que me olvidas, que con el aire que tu llevas, que cuando vas a caminar, hasta el faro de la cola ¡Ayy que me lo vas a apagar! Porque sale te ofende, si yo supiera compañero, que el sol que sale te ofende, con eso me peleara que aunque me dieran la muerte. Con eso me peleara, que ya aunque me dieran la muerte. Madre, tiene la reina de mis entrañas dos abanicos negros, que por pestañas. Que por pestaña niña, que por pestañas, no hay niña que las tenga por toda la España. Y te voy pintando y pintando al ladico del brasero, y a la vez me voy quemando por lo mucho que te quiero. ¡Válgame San Rafael!, tener el agua tan cerca y no poderla beber.

 

3 thoughts on “Rosalía

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